Las “recetas” del Mercado de Agricultores Locales, para mantenerse alejado del médico

Un novedoso programa de ayuda a familias de bajos ingresos y como mejorar su salud en la mesa
RuthRomeroCada sábado por la mañana, a partir de finales de la primavera hasta diciembre, Ruth Romero hace un viaje al mercado de Columbia Heights Marketplace farmers’ market en la Plaza Tivoli para aprovechar una iniciativa muy interesante denominada “costumbre de salud en DC” que implica lo que podría llamarse medicina naturale: comida fresca, frutas cultivadas localmente y verduras que se compran con una ” receta ” de pediatra para su hijo.

El niño está inscrito en un programa de prevención de obesidad en el Centro de Salud Superior Cardozo, que busca mejorar la vida de los pacientes de bajos ingresos ayudando a familias enteras a desarrollar hábitos alimenticios saludables como una forma de medicina preventiva.

Los programas de asistencia del gobierno para pobres, que incluyen despensas de alimentos y otros programas públicos y privados, durante mucho tiempo, han sido criticados por engañosos. Dado que incluyen demasiados productos enlatados y alimentos poco saludables contrarios a una buena alimentación, particularmente en uno de los sectores más vulnerables de la sociedad, que son las familias de bajos ingresos. El Programa de Prescripción de frutas y verduras que beneficia a la familia Romero, es uno, de un número cada vez mayor de esfuerzos en el distrito y en todo el país, para proporcionar comida saludable a los pobres, particularmente a los niños. A nivel nacional, el 20 por ciento de todos los niños estadounidenses (casi 15 millones de personas) viven en la pobreza. Y un número aún mayor, 15,8 millones de niños viven en hogares con “inseguridad alimentaria”, lo que significa que no siempre se sabe cuándo se va a conseguir la próxima comida, de acuerdo con el grupo sin fines de lucro, Feeding America.

Entre los latinos de EE.UU., por su parte, una de cada cuatro personas batallan con la inseguridad alimentaria, más del doble que los residentes blancos del país de acuerdo a Feeding America.

En la clínica de salud Upper Cardozo, operada por la Unity Health Care Inc., los Romero se encuentran entre unos 130 pacientes y familiares que participan en el programa de recetas a cargo de DC Greens, una organización sin fines de lucro que opera desde 2009. Ellos reciben $1 por día por cada miembro de la familia del paciente. Para una familia de cuatro, son $ 28 a la semana, con lo cual se puede obtener una buena cantidad de productos locales en el mercado de Columbia Heights.

IMG_20141115_115036_932El programa de recetas, basado en un programa pionero que inició en Connecticut por una organización llamada Wholesome Wave, comenzó a operar en Washington hace tres años como una asociación entre los DC Greens, clínica de salud Upper Cardozo y el mercado Columbia Heights Marketplace. Desde entonces se ha expandido a otras tres clínicas de DC y más de los mercados conocidos como farmers’ markets, con financiación parcial del Departamento de Salud de DC, según Lillie Rosen , directora de acceso a la comida de DC Greens.

Además de productos del mercado de los agricultores locales (farmers’ market), los jóvenes pacientes y sus familias, se reúnen para tener reuniones semanales en la clínica de salud de la calle 14 NW, lo que permite a sus médicos mantener un control más cercano sobre los pacientes. Las reuniones también construyen una comunidad entre los niños, que hacen amigos y juegan mientras sus padres reciben consejos presupuestarios y de cocina.
Las familias en el programa de DC Greens, dicen que el acceso a una alimentación más sana, más las recetas, el buen manejo de su presupuesto, los consejos de cocina, y el apoyo a los padres han ayudado a adoptar hábitos alimenticios más saludables y tomar mejores decisiones de compras en el supermercado, dice Rosen . “Una de las cosas maravillosas que suceden, es que las familias en el programa se ayudan entre sí. Si una familia no puede ir al mercado un día, otro toma sus fichas y hacer las compras por ellos”.

El resultado es que más de la mitad de los niños inscritos en el programa de prevención a la obesidad en Columbia Heights, han visto una reducción en su índice de masa corporal (Body Mass Index (BMI) Percentile). El BMI es una medida estándar utilizada por los médicos para controlar el peso de los niños mediante la evaluación de ellos en relación con otros de la misma edad y de su estatura.

Para Romero, las fichas que recoge en la mesa de DC Greens cada semana, no sólo le permiten adquirir las verduras que necesita su familia para mantenerse sana, sino que además le han abierto nuevos horizontes culinarios. “Ahora compro comida que antes no podía; espinacas o cabadge morado que nunca había visto”. Ella también ha aprendido más sobre el valor nutricional de ciertos alimentos como las zanahorias y la importancia de inculcar hábitos alimenticios saludables a sus hijos, a pesar de que todavía lucha bastante para conseguir que coman sus verduras. “Aunque a veces los niños no las quieren comer, las comen; yo no sabía lo que era comer bien”.

UShunger

 

Otros Programas

FannyMtgEl programa The farmers market RX program, es sólo uno de varios programas gubernamentales locales y federales destinados a que el movimiento de mercado locales en el país, sea más accesibles para las personas de bajos ingresos, que no pueden de otra manera incursionar en estos mercados, donde por lo regular el producto cultivado por pequeños productores locales, es más caro que los productos en las grandes tienda de comestibles. En el distrito este año, por ejemplo, el programa Produce Plus destinó $ 200.000 en fondos de la ciudad para ser distribuidos entre las familias, a $ 10 por semana para cada una de las familias que reciben Medicaid, WIC, Senior, y Cupones para Alimentos. Sólo para uso exclusivo de compra de frutas y hortalizas frescas en los mercados denominados como farmers market.

Columbia Heights Marketplace ofrece tours a los supermercados locales, con el fin de ayudar y educar a los residentes, tanto en la lectura de etiquetas en los productos, como en la forma de estirar sus presupuestos para maximizar la comida nutritiva que compran para sus familias.

http://search.ams.usda.gov/farmersmarkets/Default.aspx

http://www.dcfoodfinder.org/edit.html

 

— HC staff, additional reporting + graphic by Magdiel Antonio Ramos

Farmers’ Market “prescriptions” to keep the doctor away

A novel program helps families improve their health at the dinner table

RuthRomeroEvery Saturday morning from late spring through December, Ruth Romero makes a trip to the Columbia Heights Marketplace farmers’ market in Tivoli Square to take advantage of an usual DC health initiative that involves what could be called nature’s medicine: fresh, locally-grown fruit and vegetables that she purchases with a “prescription” from her son’s pediatrician.

The boy is enrolled in an obesity prevention program at the Upper Cardozo Health Center that seek to improve the lives of low-income patients by helping their entire families develop healthier eating habits as a form of preventative medicine.

Government assistance programs for the poor, food pantries, and other public and private programs have long been criticized for fobbing off too many canned and otherwise unhealthy foods on some of society’s most vulnerable people. The Fruit and Vegetable Prescription Program that benefits the Romero family is one of a growing number of efforts in the District and nationwide to provide healthier food to the poor, who are disproportionately children. Nationwide, about 20 percent of all U.S. children (nearly 15 million people) live in poverty. And an even greater number, 15.8 million kids live in households with “food insecurity,” meaning they don’t always known when they will get their next meal, according to the nonprofit group, Feeding America.

At the Upper Cardozo clinic operated by Unity Health Care Inc., the Romeros are among about 130 patients and family members taking part in the prescriptions program run by DC Greens, a nonprofit organization begun in 2009. They receive wooden tokens good for purchasing $1 a day for each member of the patient’s family. For a family of four, that’s $28 a week, which can get you a fair amount of locally grown produce at Columbia Heights Marketplace.

IMG_20141115_115036_932The prescriptions program, based on one pioneered in Connecticut by an organization called Wholesome Wave, began in Washington three years ago as a partnership among DC Greens, the Upper Cardozo clinic and the Columbia Heights Marketplace. It has since expanded it to three other D.C. clinics and several other farmers’ markets, with partial funding from the D.C. Department of Health, according to Lillie Rosen, DC Greens’ Food Access Director.

In addition to farmers’ market produce, the young patients and their families get together for weekly meetings at the 14th Street NW health clinic, which allows their doctors to keep closer tabs on the patients. The gatherings also build community among the kids, who make friends and play while their parents receive cooking and budgeting tips.

Families in the DC Greens program say that access to healthier food plus the recipes, budgeting and cooking tips, and peer supports have helped them adopt healthier eating habits and make better shopping choices at the supermarket, as well, Rosen says.

“One of the wonderful things that happens is that families in the program help each other. If one family can’t make it to the farmers’ market one day, another will take their tokens and do the shopping for them,” Rosen says.

And more than half the children enrolled in the Columbia Heights obesity prevention program have seen a reduction in a their Body Mass Index (BMI) Percentile, a standard measure used by doctors to monitor children’s weight by assessing them relative to others of the same age and height.
For Romero, the tokens she picks up at the market’s DC Greens table each week allow her to purchase vegetables such as spinach and purple cabbage that she’d never seen before.

Before, she says, “I did not know what it meant to eat correctly.” But nowadays she has learned so much she can quote from memory the nutritional value of foods such as carrots, though it can still be a struggle to get them to eat them. “Despite it all,” she says, “sometimes the kids don’t want to eat them [vegetables]–but they do,” she adds.

UShunger

 

More programs helping all DC residents eat healthy, locally-grown food

FannyMtg

DC Greens’ RX program just one of several local and federal government programs aimed at making the country’s blossoming farmers’ market movement more accessible to low income people who may never otherwise venture into the markets, where product grown by local small farmers is sometimes more expensive grocery store produce. In the District this year, for instance, the Produce Plus program earmarked $200,000 in city funds to be distributed $10 per week to households receiving Medicaid, WIC, Senior, and Food Stamp and for use exclusively for purchasing fresh fruit and vegetables at city farmers’ markets.

The Columbia Heights Marketplace also offers supermarket tours to help educate residents on reading product labels and how to stretch their budgets to maximize the nutritious food they purchase for their families.

Here are a few more links where you can find farmers’ markets near you:

http://search.ams.usda.gov/farmersmarkets/Default.aspx

http://www.dcfoodfinder.org/edit.html

 

—by the HC staff, additional reporting + graphic by Magdiel Antonio Ramos

Carlee Fernandez-Portraiture Now

Portraiture Now: Staging the Self, an exhibition up now at the National Portrait Gallery, features the work of six contemporary U.S. Latino artists–David Antonio Cruz, María Martínez-Cañas, Rachelle Mozman, Karen Miranda Rivadeneira, Michael Vasquez, and Carlee Fernandez.

“Through their works these artists address personal or family issues, telling stories that they remember or imagine from their past, manipulating images of themselves, or superimposing portraits of their loved ones on their own.”

Watch our interview with Carlee Fernandez.

Birdman o (la inesperada virtud de la ignorancia)

birdmanSM1Es un homenaje al teatro, aunque también un homenaje al mundo del espectáculo y al cine mismo. El filme, elaborado con planos secuencias muy largas -que mantienen nuestra atención-, y una cámara en mano bastante estable – muy útil para permitirnos entender ese mundo cerrado construido tras bambalinas-, relata la historia de un actor de cine que regresa al teatro. Michael Keaton representa a Riggan Thomson, un viejo actor de cine de acción que decide arriesgarse en Broadway, la meca del espectáculo teatral con una pieza de Raymond Carver. Este personaje de poca acción, cuasi olvidado, vuelve a las tablas para demostrarse que aún las puede, aunque más que nada por una cuestión de ego; el dulce gusto de la fama, la primera plana en la sección de espectáculos del diario, el chisme en boca de todos… aunque sin saber que hoy en día cualquiera puede ser famoso –viral- en la internet; cuestión de hacerse el payaso a la vista de todos con un teléfono en mano. Construida con un ritmo a veces trepidante, como otras de las películas de Alejandro González Iñárritu, Birdman, a pesar del tema y la problemática, jamás nos aburre.  Lo que sí, nos permite asomarnos un poco a ese mundo que se desarrolla detrás del telón; dentro de los pasillos y los camerinos; los ensayos y la tramoya. La película sucede tras bambalinas, los personajes todos son  actores por supuesto y el nudo de la trama es el drama del dinero para mantener la obra en cartelera, la hija poco querida por un padre ausente, la vejez y la vanidad. Aunque también la lucha de egos  e intrigas qué suceden en el fascinante mundo del teatro, al que pocas personas tenemos acceso, pero que siempre ha sido y será un pequeño sistema cerrado donde las personas son menos comunes que nosotros, pero a final de cuentas humanos, y responden a pasiones, odios, molestias, competencias y  enemistades. No falta claro, la crítica a las películas de acción bastante banales, pocos sustentadas en diálogos interesantes, e historia, pero si fundamentadas en efectos especiales, explosiones, monstruos y caracteres de tira cómica. Paralelamente la crítica se extiende a los críticos de arte, y más específicamente, a los críticos de teatro de los grandes diarios que construyen su análisis con clichés, palabrejas rimbombantes y una capacidad de pensar con el hígado y actuar con el hígado; crear gustos y disgustos, dado que su influencia es poderosísima, especialmente en una ciudad como New York donde los críticos de arte en general, son vacas sagradas intocables que destruyen y construyen fama, dinero y talentos. Birdman (Pajarraco), es una comedia negra que tiene su parte de fantasía, dado que nuestro héroe puede volar y mover objetos a su gusto. Lo que nos dice Iñárritu, es que todos tenemos la capacidad de soñar, de tener una vida interna y ser un superhéroe si así lo preferimos, aunque sólo seamos nosotros quienes lo sepamos; volar con nuestra imaginación y desarrollar otros sentidos; desplazarnos de un lado a otro con el pensamiento y construirnos mundos paralelos. Birdman o (la inesperada virtud de la ignorancia),  es una película bastante interesante -aunque no la mejor película de este director mexicano, autor de “Amores Perros”-, y quizá también una broma, dado que Michael Keaton, si ustedes recuerdan, fue alguna vez el intérprete de Batman. Lo que es un hecho, es que “Pajarraco” nos recuerda que el cine tiene capacidades extraordinarias y que es para verse y para soñar.

Birdman or (The Unexpected Virtue of Ignorance), 2014. Director Alejandro González Iñárritu. Cinematografia, Emmanuel Lubezki. Musica de Antonio Sánchez. Guion de Alexander Dinelaris, Nicolás Giacobone, Alejandro González Iñárritu y Armando Bo. Con las actuaciones principales de Michael Keaton, Edward Norton, Naomi Watts, Zach Galifianakis, Amy Ryan y Andrea Riseborough.

Octavio Lasañe

FotoWeek DC: Natalie Camou

Mexican-American documentary photographer Natalie Camou spent two years with a family of African immigrants living in Spain. In her work United States of Mind, Natalie Camou seeks to disrupt the politically useful binary of the “good immigrant” versus the “bad immigrant”. Through her photography, Camou explores the dimensions of immigrant experience, to show a complexity of networks, families, and individuals impossible to filter through values of “good” and “bad”. An exhibition combining photos and sound clips from recorded interviews that explore the dimensions of immigrant experience in Europe. The powerful photographs the resulted from the experience are up now at the Former Spanish Ambassador’s Residence, 2801 16th St NW, as part of FotoWeek DC.

Hola Cultura interviewed her about the exhibition, United States of Mind, and her interest in exploring how immigration impacts one’s sense of identity.  Click to watch the short interview.